viernes, 8 de enero de 2016

NEVSKY CAPITAL CIERRA Y DEVUELVE APORTACIONES



nevskyNevsky Capital no es un nombre cualquiera entre el mundo de los fondos de inversión. El fondo dirigido por Martin Taylor y Nick Barnes se ha ganado una merecida buena reputación en el mundo de los inversores más selectos. Basta con que le deis un vistazo a la rentabilidad que llevaba acumulada en los últimos 15 años. Un 18,4% de rentabilidad en estos últimos 15 años con el mercado que hemos tenido no está al alcance de casi nadie.
Y a pesar de su excelente trackrecord, dos años relativamente “flojos” han sido suficientes para que Martin y Nick hayan tomado la decisión de cerrar su fondo.
Nevsky ha indicado que su fondo de capital de 1.500 millones de dólares  se encuentra “obsoleto para las condiciones actuales del mercado”, en referencia a la creciente influencia de las operaciones realizadas a través de ordenador desde algoritmos y fondos basados en índices.
Además, el fondo de inversión dirigido por Martin Taylor y Nick Barnes ha mostrado su preocupación por que las condiciones del mercado “podrían continuar siendo más difíciles durante un periodo considerable de tiempo”.
En este sentido, Nevsky ha citado como principales riesgos la posible nueva subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de forma demasiado rápida y la ralentización de la economía china.
Los fondos de inversión de esta firma perdieron el año pasado una media del 3,5%, en lo que supuso su segundo año de pérdidas en cinco.
El anuncio por parte de Nevsky se une al realizado el pasado mes de diciembre por Mike Platt, fundador del fondo de inversiones BlueCrest, que informó de la devolución del dinero a sus inversores externos para pasar a ser una asociación de inversores privada, al considerar que el modelo actual de comisiones no proporciona beneficios suficientes para que “merezca la pena”.
La verdad, es que si estos, con este trackrecord cierran, apaga y vámonos.

Fuente: Gurusblog

SANTANDER: UN AÑO DE ANA Y UN 40% MENOS DE VALOR

Fuente: Invertia

El jueves 8 de enero de 2015, a los pocos meses de tomar Ana Botín las riendas del mayor banco de España, anunciaba por sorpresa una ampliación de capital de 7.500 millones de euros, la mayor de la historia del banco. Hacía tiempo que el mercado pedía una ampliación de capital a Banco Santander para cumplir con las exigencias de capital. De hecho, gracias a esa inyección de dinero la entidad conseguía una ratio de capital fully loaded CET1, el de máxima calidad, del 10% frente al 8,3% que tenía al cierre de 2014.
Una ampliación de capital que fue todo un éxito, apenas en algunas horas consiguió colocar los más de 1.200 millones de nuevas acciones que puso en circulación, pero que lleva penalizando a la acción, entre otros avatares de los mercados, desde entonces. Las acciones de Banco Santander han perdido un 40% de su valor en Bolsa al pasar de los 6,856 euros del 8 de enero de 2015 a los 4,151 euros del cierre de ayer jueves. Solo en el día posterior a la ampliación, los títulos del banco se desplomaron un 14% frente al descuento del 10% que ofrecieron las nuevas acciones.
El recorte del dividendo también es otro de esos factores clave, ya que Botín anunció ese mismo día un recorte de un 66%. Así, se pasaba de los 60 céntimos por acción –las míticas 100 pesetas que siempre había defendido su padre- a los 20 céntimos. Eso sí, frente al pago en acciones que se había instaurado en el banco para capear la crisis y evitar que el dinero saliera de la caja fuerte, se pagarían los 20 céntimos en dinero contante y sonante.
Una caída en Bolsa que se ha llevado por delante una cuarta parte de la capitalización del banco también. Frente a los 83.500 millones que valía el banco en Bolsa antes de la ampliación, actualmente capitaliza 24.500 millones de euros menos hasta alcanzar un valor de mercado de 59.900 millones de euros. Una caída de un 28% de su valor en Bolsa en apenas un año.
Un analista consultado poco después de que se llevara a cabo esta ampliación aseguró que lo que no había gustado al mercado era que no se había dejado acudir a los accionistas actuales y que se había optado por diluirlos. La ampliación fue colocada por los grandes bancos de inversión entre inversores especializados. “Santander habría captado sin problema esos 7.500 millones de euros si los hubiera pedido a sus accionistas, pero no nos ha gustado la forma de hacerlo tienes que dejar que ellos digan si quieren o no acudir a la ampliación”, reconoció por aquel entonces.
Lo que está claro es que la ampliación de capital, que debía ser un revulsivo para el crecimiento orgánico del banco, “queremos crecer más rápido” llegó a decir Ana Botín, no ha servido para mucho. De hecho, el Ibex ha sido uno de los índices que peor se ha comportado durante este 2015 entre las Bolsas más importantes. Un año en el que el mayor banco de España ha puesto patas arriba al sector en el país al importar la famosa Cuenta 1/2/3 que ya tenía en marcha en Reino Unido. Un producto que ofrece mejores condiciones atendiendo a una mayor vinculación, pero que también convierte –ese es el caso de España- en accionista al ahorrador.