jueves, 6 de diciembre de 2012

VIVIENDA: VENDER CON PÉRDIDAS

En los negocios con  fuerte componente especulativa, a veces, hay que vender con pérdidas. El precio de la vivienda debería estar en el cruce de dos líneas: la que refleje el coste de producción con un beneficio razonable (no beneficios especulativos, sino un beneficio industrial), y por otro lado la que refleje el nivel de esfuerzo tambien  razonable del comprador. Es decir, las cosas deben tener un precio que refleje lo que cuestan, pero nadie las comprará si el consumidor no lo puede pagar. En el caso de la vivienda, el apetito especulador nos ha llevado hasta el punto en el que nos encontramos.
En este país, en el que sobran "expertos" y falta sentido común, el 70% de los españoles no podría comparse un piso a los actuales precios, según el criterio más extendido y defendido por el Banco de España de dedicar a la compra de vivienda mensualmente entre un 30 y 40% de los ingresos netos. Si aplicamos el criterio imperante en Europa de que el precio de la vivienda adquirida no debe ser superior a 2,5 ó 3 veces el salario bruto anual el porcentaje de los que no pueden comprar ascendería hasta superar el 90% de los españoles.
La solución para los que están cargados de ladrillo (bancos e inmobiliarias) está clara: vender cuanto antes con fuertes pérdidas antes de perderlo todo. Y que se olviden de volver a estos precios por muchos años, si no vean los resultados de la crisis alemana posterior a la unificación, despues de derribar, en sucesivos planes, más de un millón de viviendas, para ajustar el mercado. Os dejamos un enlace como ejemplo de precios actuales, ya estabilizados, en el mercado de compra-venta de viviendas. ¿A que dan ganas de escaparse a comprar la vivienda allá?