domingo, 15 de agosto de 2010

NO DELEGAMOS NUESTRAS INVERSIONES

Las razones por las que no delegamos la gestión de nuestras inversiones en fondos o carteras de terceros ya las hemos explicado en otras ocasiones (en el caso de los fondos) y, a propósito de la constitución de carteras de valores, no nos creemos la tan extendida idea de que el mercado es siempre eficiente.

También en muchas ocasiones, los intereses de estos terceros no son los mismos que los de sus clientes. Para un gestor de fondos el puesto de su fondo en los rankings puede tener más importancia que la rentabilidad que obtenga el partícipe. Hay, a veces, conflictos de interés más graves, al ser la entidad gestora, a su vez depositaria y emisora del fondo. Sin olvidarnos que la política de incentivos en el sector financiero, ha llevado a los gestores que toman decisiones en los fondos de inversiones a asumir riesgos altos, sin importarles mucho, porque además no es su dinero.

Cuando se opera con dinero de otros, la rentabilidad a corto plazo gana importancia frente a la reducción de riesgos(p. e. caso Madoff).

Por otra parte, cuando se delegan las inversiones, suele ser a personas con más información, lo que plantea otro conflicto de interés. Baste recordar en qué condiciones se han comercializado las participaciones preferentes de bancos entre los inversores particulares.

Sin olvidarnos del cúmulo de malas practicas en el sector financiero que sentaron las bases de las crisis.

Consideramos, no obstante, que al inversor particular esto debería preocuparle menos; lo importante es que sepa qué se está haciendo con su dinero, y si las entidades en las que ha delegado merecen su confianza. En este sentido, las entidades financieras deberían cambiar sus malas prácticas y los reguladores confiar menos en la buena fe de las mismas.

Una vez más, creemos que una mayor educación financiera es el mejor regalo que los inversores particulares pueden hacerse a sí mismos. Y el mejor regalo que nos pueden hacer los reguladores es la estricta vigilancia y control de los mercados, productos y entidades financieras.