martes, 9 de febrero de 2010

DEUDA ASEGURADA: FALSA PERCEPCIÓN

El castigo de los mercados a España en las dos últimas semanas ha provocado un hecho hasta ahora insólito. El riesgo de impago asignado a la deuda española es superior al de los dos principales bancos, el BBVA y el Santander, según las cotizaciones de los seguros contra impago o CDS (credit default swaps).

España aún mantiene triple A, la calificación de máxima solvencia por parte de las tres principales agencias de calificación crediticia (Moodys, Fitch y S & Poor´s ). Aun así, durante lo que va de año, y especialmente en la última semana y media, la cotización de los CDS sobre deuda española a cinco años se ha disparado en los mercados. Estos instrumentos financieros cuantifican el dinero que cuesta asegurar una determinada emisión de deuda.

Para garantizar una emisión de deuda de 10 millones de dólares del Santander se pagaría un seguro de 146.538 dólares. Tan sólo un poco más costaría asegurar títulos procedentes del BBVA, 146.659 dólares. Pues bien, si la deuda fuera del Tesoro español, el CDS asciende a 166.300 dólares. A pesar del espectacular repunte de los últimos meses, los credit default swaps que cubren la deuda española aún están lejos de los niveles de Grecia, por encima de los 420.000 dólares.

Los CDS son un instrumento complejo, a veces poco líquido y cuyos contratos no pasan por una cámara de compensación centralizada y son elaborados por una de las partes interesadas (entidades financieras o agencias muy vinculadas a ellas) lo cual hace recaer muchas "sospechas" sobre ellos y, como hemos podido comprobar en el pasado reciente, han contribuido a amplificar el impacto de la crisis financiera desatada en EE UU. Como ejemplo recordemos que provocaron el derrumbe de AIG, que no pudo hacer frente a los seguros contratados por impago.