lunes, 11 de mayo de 2009

Y SIGUE EL RALLY...

Ante el rally de ésta y la pasada semana conviene no echarse a correr, ante el riesgo de una inminente caida. No olvidemos que las bolsas siguen un 30% por debajo de los niveles previos a la quiebra de Lehman, los precios de las casas y el empleo continúan en caída libre, el patrimonio del consumidor americano continúa disminuyendo, los bancos siguen retirándonos los paraguas que nos dejaron cuando no llovía y se doblan las previsones de quiebras en los próximos doce meses. Y como anécdota sobre el empleo sirva la siguiente, que me sucedió en el Hotel Castelao de Vilagarcía donde suelo tomar café, pues además de contar con estupendos profesionales y ser un sitio tranquilo, dispone de gran variedad de prensa incluida la económica. Alli me encontré la pasada semana con un alto ejecutivo de Banca que ha sido despedido y está desesperado buscando trabajo. Director en Banca de Inversión, con un curriculum envidiable que incluye un Master en Estados Unidos, apartamento en Baiona y casa en Madrid en el barrio de la Florida. Me dice que está en plena quiebra y que no puede atender los pagos básicos, incluido el colegio de su hija (nada menos que en Londres). Para lo de su hija le recomendé la enseñanza pública, después de recordarle que mis hijos están en Universidades Públicas (cursan Telecomunicaciones y Traducción e Interpretación) y aprovechan los veranos para algún proyecto de intercambio. Respecto a él, le recordé que la crisis aquí en Galicia y Norte de Portugal está haciendo estragos y dejando al descubierto oportunidades en todos los sectores, que personas con su valía y formación sabrán aprovechar.

Lo que no le dije, para no deteriorar más su estado de ánimo, fué que se despidiese de su millonaria retribución anterior y por suspuesto que ajustase su presupueto a los "nuevos tiempos" y aprovechase esta oportunidad que le brinda la vida de demostrar su valía cuadrando las cuentas en su ámbito familiar, ya que en el ámbito profesional fracasaron, llevando a la ruina a miles de inversores que confiaron en ellos.