viernes, 14 de noviembre de 2008

SANTANDER: MUCHO RUIDO, POCAS NUECES...

Tras el primer día de negociación de la ampliación del Santander, apenas ha llegado a rotar un 5% del total existente en el mercado, disparándose los derechos hasta un 17,4%, por lo que entrar por nuevas acciones (6,66 euros) saldría incluso un poco más caro que por las viejas (6,62 euros). Estimamos que con estos datos es imposible saber si estas compras se deben al interés por acudir a la ampliación o, sencillamente el inicio de la especulación que se avecina en las próximas sesiones. En principio los minoristas están saliendo porque no quieren pagar la ampliación y hay mucho trading especulativo con grandes paquetes realizado por los profesionales. Desde que Santander anunció la ampliación de capital de 7.200 millones de euros, destinada a reforzar su solvencia tras las compras de A&L y Sovereign, el banco que preside Emilio Botín acumula un descenso en bolsa del 14,1%.

Fortis ha copado más del 10% de las compras en la jornada, según datos de Bloomberg, tras hacerse de forma neta con 36,64 millones de derechos por 19,2 millones de euros. Al contrario, fue el mayor vendedor neto de acciones ordinarias del banco. Deutsche Bank hizo la jugada opuesta, es decir, el banco alemán es el vendedor más activo de derechos tras traspasar 15,9 millones netos, mientras que es el mayor comprador de acciones.

Esta ampliación no seria necesaria si la avaricia de Botín no hubiese roto el saco en Cepsa. Después de haber estado a punto de cerrar la venta de la participación del 30% que Santander tiene en esta empresa al precio de 50 euros por acción al fondo árabe IPIC, la codicia de D. Emilio intentando arañar algún euro más, dió al traste con la operación de venta que supondría un total de 4.200 millones de euros de ingresos para el Banco, aumentando así la solvencia y haciendo innecesaria esta ampliación de capital. Actualmente el fondo soberano árabe ofrece 35 euros por cada acción de la petrolera. Ante este descendo en el precio -en bolsa la acción cotizaba ayer a 68 euros, con un bajo free-float del 6% del capital- al Sr. Botín no se le ocurre nada mejor que esta importante ampliación con la que nos sorprendió el desayuno del pasado lunes.

Dudamos de la legalidad de la mencionada ampliación pues el único mandato que dimos los accionistas en la pasada Junta del 27 de julio de 2007 de emitir nuevas acciones se circunscribía exclusivamente a la adquisición de activos del banco holandés ABN Amro. No entendemos como las autoridades de supervisión y control (BdE, CNMV, Gobierno, etc) dejan "colar goles" de esta envergadura. No nos extraña, por tanto, que de estos "graves descontroles" surjan "tamañas crisis" como la que actualmente padecemos.