jueves, 15 de noviembre de 2007

FISCALIDAD DE LAS REDUCCIONES DE CAPITAL

Retirar dinero de una empresa en la que tengamos participaciones suponen pagar un peaje fiscal:

Si lo hacemos vía dividendos, tenemos una exención de los primeros 1.500 Euros, pero por el resto hay que pagar un 18%.

Si es un préstamo de la sociedad, el dinero con el que paguemos las cuotas es dinero procedente de ingresos que tributan, ya sea como rentas del trabajo con sus correspondientes retenciones, de actividades económicas o de cualquier otra renta.

La alternativa que tenemos para no pagar impuestos, es la de recuperar de la sociedad parte de las aportaciones en su día efectuadas (cuando se fundó o en sucesivas ampliaciones de capital). Esto se considera una REDUCCIÓN DE CAPITAL. Siempre que el importe retirado no supere las cantidades en su día aportadas, no habrá tributación. Si las supera habrá un ingreso en el IRPF equivalente al de un dividendo y con igual tratamiento fiscal.